lunes, 12 de junio de 2023

Mi primer año… Verano

Si Gilmore Girls puede separar su especial de "10 años después" en 4 estaciones, yo también puedo. 


Y empezaré con el verano. Cuando vimos para venir a Estados Unidos, la idea era estar cerca de Mana, pero a la hora de firmar un contrato, la única opción era Ohio y Mana estaba en New Jersey. Por lo que ella conversó con su jefe para mudarse con nosotras, ya que trabaja desde casa desde la pandemia. Llegamos el 2 de julio a New Jersey y la ayudamos a embalar todo. Una semana después llegaron mi papá y mi hermano para ayudarnos con la mudanza. Alquilamos un camioncito, cargamos el camión, trepamos a los gatos al carro y nos fuimos 7 horas manejando. Con Mana, ya habíamos alquilado una casa en Lorain, sin haberla visto, por lo que estábamos algo nerviosas. Pudimos ir en mayo a Lorain de visita para ver el cole y las zonas, pero no habíamos visto la zona de la casa que habíamos alquilado. Es lo que llaman Town House. Es una casa bien grande, partida por mitad de forma vertical. Un lado es exactamente igual al otro. La casa es cómoda, tiene 3 cuartos, lavandería arriba, dos baños completos arriba, un medio baño abajo, sala, comedor, cocina, un jardín bonito que no está cercado, garaje para dos carros. 



Llegando a USA tuve que hacer mil trámites previos a empezar a trabajar, por eso te piden que vengas con un mes de anticipación. El programa necesitaba ciertos documentos, el colegio necesitaba otros y todos deben estar hechos para empezar a trabajar. El programa me dió una guía con todos los trámites y cómo realizarlos. Ningún trámite encajó en lo que la guía decía, no se si es porque con covid todo cambió o si simplemente Ohio funciona demasiado diferente. Todo demoró el doble o el triple de lo que debía demorar. Nadie sabía qué hacer con los documentos que llevé, en muchos lugares tuvieron problemas porque estaban en español, otros porque sus procedimientos son fijos en un sistema fijo, nadie sabía dónde marcar para mi tipo de Visa. Lorain menos que nadie había tenido la oportunidad de recibir profesores por intercambio cultural, por lo que veías a las personas atendiéndome llamando a diferentes personas para que las ayuden y las guíen porque no sabían qué hacer conmigo. Todo ese mes, fue un estrés tremendo, cuando no hacíamos trámites o Mana trabajaba estuvimos en la casa, arreglando, acomodando, consiguiendo algunos muebles para estar más cómodas. 



Mi primer mes de trabajo fue una locura, empecé trabajando en Kindergarten (5 años). Los niños no entendían una simple orden. Me costó bastante entender que los niños aquí, en esta zona en especial, no son iguales que en Perú. Explicando un poco la situación. Fuera de que por covid, muchos papás no quisieron mandar a sus hijos a preescolar, la realidad de la zona es la misma, muchos no mandan a sus niños a un preescolar por diferentes motivos. Yo estaba acostumbrada a niños grandes (porque para nosotros los de 5 años son grandes) que ya habían tenido por lo menos dos o tres años en el nido y sabían lo básico, estaba entrenada para trabajar con niños de esa edad. El problema aquí es que estos niños se portan como niños de 2 años, que recién entran al nido, pero con la apariencia física de 5 años. Por más que trataba, no le agarré el ritmo a lo que tenía que hacer. Fue un mes muy difícil, sufrí como desquiciada, llegaba a casa a llorar, sin herramientas.


Para esto, la profesora que iba a enseñar español, duró solo 2 días y renunció. Yo esperé 15 días para ver si conseguían otra profesora, al ver que no conseguían a nadie, lo vi como que me estaban dando otra oportunidad, una oportunidad de cambio. ¿Quién? No sé, ¿el destino? El mismo imbécil que hizo que llegara a USA jajaja. Entonces me ofrecí a cambiar de puesto y pasar a ser profesora de Español. Varios profesores me dijeron que no lo haga, pero, ¿la verdad? No creo que hubiera durado el año entero enseñando Kinder. Las últimas veces que pasé por el salón y vi a mis niños, me quedé sorprendida de lo que había logrado hacer la maestra con ellos, jamás hubiera podido hacer eso, los niños calladitos, respondiendo en su turno, sentados tranquilos; yo no podía hacer que dejaran de comerse las crayolas. Tuve dos días de entrenamiento para el otro puesto y cambié a ser Profesora de Español.





Conocimos gente linda. La vecina de la izquierda tiene mellizos y su mamá viene seguido a cuidarlos. Son bellos. Nos han invitado a hacer fogata seguido y ha sido muy bonito poder conocer más gente. He hecho algunas amigas en el colegio, en especial J. Sí, obvio latina jejejeje. Y entre todo, han sido unos meses de ajuste y nos hemos acomodado bien. 


Hace demasiado calor y no entiendo cómo pueden empezar el colegio en la quincena de Agosto con tanto calor. Tuve ciertas experiencias que me cambiaron la vida, que me hicieron sentir la provinciana que soy jajajajaja que mi cabeza explotó, pondré aquí algunas:


  • Los tipos de queso: en el supermercado hay diferentes tipos de queso. No tienen comparación con los super quesos que tenemos en Perú, pero las presentaciones OMG! Tienes cuadraditos, laminitas como para galletas de piqueo, sticks, tajadas, bloque, rallado! Todo a un precio decente, porque así lo producen para la venta, no es un extra que te da el supermercado por lo cual suelen cobrarte más.

  • El pack familiar de cualquier producto es solo un poquito más caro que el pequeño y viene el doble o aún más.

  • La leche sin lactosa tiene un montón de modalidades como además descremada, 2%, etc.

  • Estábamos paseando por la zona y vimos que estaban arreglando una calle, obviamente pensé "Ptm tráfico" Pues no. Habían puesto unos semáforos portátiles en ambos sentidos (en vez de un señor con su paleta verde/roja) y la gente esperaba a su turno tranquilos. Recuerdo haber pensado: ¿Por qué nadie pensó en eso antes? Pues obviamente, lo pensaron, es solo que quizás en Perú, se lo robaban antes del final del día. 

  • Cuando están arreglando las pistas en la carretera, te ponen unos bloques con flechas para avisarte que debes usar los otros carriles y así la gente que está trabajando, está segura.


Este país es el país de los flojos… creo que voy enamorándome jajajajja



Entre todo, han sido unos meses de ajuste y nos hemos acomodado bien.

lunes, 5 de junio de 2023

La Bela en USA… ¿Por qué USA?

¡Ah sí! Si Emily puede estar en París, ¿por qué La Bela no puede estar en Estados Unidos?


Tengo 11 meses viviendo en Estados Unidos y algo que me han estado preguntando mucho es ¿Por qué Estados Unidos? Pues...


  • Idioma: Toda mi vida he estado rodeada del idioma inglés. En todos los colegios que estudié, el inglés era uno de los puntos más fuertes. Mi mamá, nos motivaba muchísimo para que aprendiéramos el idioma. Mi hermana hacía y deshacía todo en inglés. Siempre me sentí muy conectada con el idioma, pero como era floja en la etapa escolar, no le presté mucha atención. Tuvo que llegar un Super Profesor Bombón Australiano al colegio, para que decidiera ponerme las pilas en el idioma. Terminé 5to de secundaria siendo el primer puesto de mi clase ese año. Nunca había sido primer puesto de nada, nunca jajajaja. Solo necesitaba la motivación correcta jajajaja me daba vergüenza que pregunte algo en clase y yo no saber qué decir, por lo que, como nunca en mi vida hice antes, estudié. Eso me ayudó en el Instituto del Sur, donde pude convalidar el curso de inglés. Terminé de estudiar en el ICPNA para tener un certificado extra. En la UCSP, hice los exámenes para poder llevar otros cursos, sin tener que estudiar más. Obtuve el puntaje para graduarme de la Universidad sin estudiar Inglés en toda la Carrera Universitaria. Siempre quise llevar el curso para sacar mi título y enseñar Inglés como Segundo Idioma y gracias a la pandemia, pude llevar el curso online.

  • Programa: Entré a investigar todo los programas que llevaban profesores a Estados Unidos para trabajar. Encontré uno que me acomodaba porque era la zona en la que yo quería estar. En todo momento pensé: si sale ahora es porque debo ir ahora, si no sale ahora es porque no es momento de realizar este sueño todavía. Apliqué, tuve entrevista, presenté miles de documentos y entré. Presenté más documentos, tuve más entrevistas y me dieron el trabajo en el colegio en el que trabajo ahora. Fui a la embajada, me dieron el permiso y alistamos las cosas. Todo sucedió en el momento en el que tenía que ser.



  • Futuro: Siempre he creído que hay dos tipos de personas: las que tienen un don (como los doctores, los bomberos, los cocineros) que pueden verse trabajando en eso el resto de su vida; y los que nos acomodamos a diferentes cosas. Yo estoy en ese segundo grupo y terminé en educación y me gusta bastante, pero no siento que sea mi pasión. No creo tener una pasión. Pero también soy consciente de que en Perú no tendría todas las opciones que me hubiera gustado seguir. No hay donde estudiar y no hay donde trabajar en esas cosas que llamaban mi atención. No quiero eso para mi hija. Quiero que ella pueda realmente descubrir que AMA hacer y tener las oportunidades para poder hacerlas. Por eso, conversamos de venir a USA cuando terminara el colegio, para poder darle más oportunidades. 


  • Familia: Justo mi hermana vino a USA antes de la pandemia. ¿Por qué me iría a empezar de cero sola con mi hija, cuando podemos ir con mi hermana y cumplir el sueño que tuvimos hace muchos años de vivir juntas acá? De chica, mi hermana y yo no nos llevábamos muy bien, pero cuando vino a USA la primera vez todo eso cambió. Tuvimos la oportunidad de dejar de ser hermanas, compartiendo cuarto y discutiendo por todo; y pasar a conocernos como personas y desarrollar una bonita amistad. Esa amistad se fortaleció cuando quedé embarazada y nació MP. Cuando regresó a Arequipa, regresamos a vivir juntas y fue una convivencia diferente. Al irse a Lima de nuevo, ese lazo fue aún más fuerte. No solo creamos una amistad, trabajamos años en hablar de cosas del pasado, limpiar el terreno, plantar semillas nuevas de momentos bellos y regarlas con mucho amor y paciencia; por sobretodo comprensión. Debo admitir que ella me entiende más que nadie y, a pesar de no estar de acuerdo con muchas cosas o no pensar como yo, entiende de dónde salen mis reacciones. Lo cual, no me pasa con nadie más. Antes de embarazarme, conversamos sobre la opción de venirme a USA con ella y trabajar como maestra y poder estar juntas aquí. Qué locura que 14 años después lo estemos realizando. ¿Y por qué no con mi mejor amiga/hermana?



Entonces, ¿Todo es felicidad? ¿Es fácil?

Obviamente que no! Nos ha costado acostumbrarnos, tenemos discusiones de vez en cuando. El trabajo ha sido difícil, no solo regresar a trabajar, sino a trabajar en el colegio en el que estoy trabajando. Pero también ha traído muchas cosas hermosas, regresé a sentir paz, que hace mucho tiempo no sentía.. que quizás nunca he sentido por un tiempo prolongado. Ha sido un año con muchas trabas, pero ha valido la pena y no me arrepiento ni un gramo. 


Entonces, la pregunta debería ser: ¿Por qué no?




       

miércoles, 31 de mayo de 2023

La Bela... fuera de Perú

Tengo un buen tiempo desaparecida. Tomé la decisión de irme del país. ¿Por qué me fui de Perú? Creo que todo va por partes y me parece que separarlo en temas es lo más inteligente que puedo hacer para poder explicar cómo y por qué tomé esta decisión tan importante.


  • Covid: No fue tanto por la enfermedad, fue por lo que esta enfermedad ocasionó en nuestro entorno, en nuestro hogar. Para mi, el covid fue un momento de mejora personal y reflexión. Venía con una depresión situacional y el estar en la casa, con mi hija, me dio mucho tiempo para arreglar muchas cosas que no estaban bien. Me sirvió para aprender mucho de mi misma y tener una mejor relación con mi hija. Si, había el temor de contagiarnos, pero también había amor, paz, tranquilidad. Seguro mucho de eso fue por los antidepresivos jejeje pero me hizo poner las cosas en perspectiva. Dentro de esas cosas analizando, conversamos con MP diferentes opciones para su futuro y qué le gustaría estudiar al ser grande.

  • Trabajo: Retrocediendo al 2014 cuando terminé la carrera universitaria, mi profesora de prácticas me preguntó qué iba a hacer con mi vida. En ese momento, mi hija ya estaba en el colegio, ir en la movilidad le sentaba muy mal y vomitaba todo el tiempo. No quería perderme actuaciones, ni nada importante en su vida escolar. Debía escoger entre el negocio familiar, el cual representaba estabilidad económica y flexibilidad de horarios; o por el contrario, un colegio o un nido, donde estaría trabajando la carrera que tanto me gusta. Opté por la primera opción. Años después, cuando intenté buscar regresar al tema laborar en colegios, me di con la sorpresa que me había desfasado y que había perdido importantes años en educación. Logré trabajar en un Nido por un par de años, en el cual disfruté muchísimo el tiempo ahí; y luego iba a la oficina a trabajar el resto del día. Me dieron la posibilidad de ser parte de un emprendimiento de un nuevo Nido en Arequipa, que lamentablemente no funcionó (en parte debido a una estafa, la cual nos enteramos mucho tiempo después). El negocio familiar cerró unos meses antes de covid, y, a pesar de tener otros trabajos parciales, el principal ingreso económico de mi hogar se perdió. En momentos de covid, encontré varios trabajos Online en diferentes Nidos en otras ciudades donde valoraron mi nivel de Inglés y, por otro lado, dicté clases particulares. Pero no dejaba de pensar, ¿lograré conseguir trabajo cuando todo regrese a la normalidad? Presenté mis papeles a diferentes colegios varias veces, sin respuesta alguna.

  • Familia: Triste pero cierto, estos trabajos extras, eran nada más que eso. Trabajos extras. No me alcanzaba para pagar todas las cosas que, como padre responsable, tenía que pagar. Gracias al cielo, mi familia me apoyó muchísimo y logré sobrevivir esos dos años que pasamos encerrados por covid. ¿Hasta cuándo podrían ellos seguir mandando dinero?, ¿Hasta cuándo podrían seguir sin cobrarme alquiler? No era justo. ¿No debería ser yo la que debería estar ayudándoles y no al revés?


  • La situación: Encontrándonos en un momento de reflexión, mi hija y yo, como miles de millones que tuvimos en la pandemia en la casa, nos pusimos a evaluar la situación en la que estábamos y qué estábamos dispuestas a dar o perder para poder salir adelante. Ella, tan bella como siempre, me decía que lo que yo decidiera iba a ser para mejor y que ella me apoyaba siempre en todo. Así como irnos a vivir solas fue una decisión de ambas, esta también sería una decisión de ambas. Siendo sincera, las opciones eran una peor que la otra. Yo tenía mucho miedo de tomar una decisión que nos hiciera daño, de nuevo. Una cosa es arriesgarte solo, y si fallas, te levantas y sigues caminando; pero otra muy distinta es que tus decisiones afecten a quienes más amas, en este caso, mi hija. Habíamos hablado muchas veces de irnos a Estados Unidos para cuando le toque estudiar en la Universidad.


  • Momento correcto: Recuerdo haber hablado varias veces con una amiga del colegio en Arequipa que está en Estados Unidos enseñando en un colegio. Por lo que me puse en contacto varias veces. Conversé con varias amigas de mi hermana que también enseñan aquí y que tienen hijos. Por lo que llegué a las siguientes conclusiones: 

    • Hay diversos programas para viajar a USA a trabajar siendo docente. 

    • Puedes ir llevando a tu familia.

    • Se inglés.

    • Tengo Titulo Universitario.

    • Tengo licencia de conducir. 

    • Necesito trabajar y sentirme útil.

    • Siempre fue un sueño que no pude lograr.

    • Era mejor que estudie High School en USA, para poder aplicar a Universidades aquí, es más fácil.

  • Realidad actual: Si, la realidad actual deja mucho que desear, definitivamente cuando salió Castillo como presidente, decidimos adelantar la opción de salir del país y ver si lograba entrar al programa y adelantar el viaje. Si no conseguía trabajo antes, ¿Cuáles eran mis probabilidades de conseguir trabajo ahora?



No creas que no he dudado todo el camino que me tomó prepararme para salir de Perú. Muchas veces me pregunté si estaba haciendo lo correcto por las dos. Hasta el último momento estuve queriendo echarme para atrás y no salir. Fue muy difícil deshacerme de mis cosas y ver, una vez más en mi vida, todas mis cosas irse por pedazos, sentir que de nuevo fallé y que se están llevando mi vida por pedazos. Pero tenía que hacer algo en ese momento y sentía que era la opción más adecuada para la situación en la que estábamos. Felizmente, pude tomarme el tiempo de despedirme de todas las personas que quiero y pasar tiempo de calidad con ellos. Y, a pesar de que se que nos veremos pronto, poder darnos esa oportunidad ha sido muy importante tanto para ellos, como para mi. Y así empezar un nuevo reto.

domingo, 27 de marzo de 2022

Raquel

Ayer veía una película española de unos adolescentes, la típica historia romántica que me gusta. Pero estos chicos en especial, solucionan todos sus problemas con un orgasmo, con un revolcón, no importa si el problema es familiar, social, económico, etc. lo solucionan todo con sexo. ¿Es que así de simple debería ser la vida?... ¿Así de simple es la vida y nosotros la complicamos?... ¿En qué momento la vida se volvió tan complicada? 

Aún recuerdo mi primer amor, ese que me llenó de alegrías y momentos hermosos, pero también me rompió el corazón en mil pedazos y pisoteó mi autoestima lo suficiente para marcar los siguientes años de mi vida. Aún recuerdo verlo esa noche en esa fiesta, ese momento en que todo cambió, donde se dio cuenta que tenía una oportunidad conmigo. Todo fue diferente después de esa noche. Sus mensajes, sus llamadas, sus miradas, sus palabras. 

La mayoría de los momentos juntos fueron buenos. Todas las juergas, los cumpleaños, los conciertos, las películas que veíamos después de que saliera de trabajar... y las que no veíamos también. Una vez nos quedamos botados en una fiesta porque nos desaparecimos y todos pensaron que nos habíamos ido, tuvimos que esperar con los dueños del local hasta que viniera un taxi por nosotros a 45 minutos de la ciudad. Algo había en sus besos, en que me sentía segura entre sus brazos, el poder hablar con él de todo, hacía que todo lo demás de mi vida desapareciera. 

Pero puedo decir que los malos momentos, fueron más fuertes y me marcaron más que los buenos momentos. Jamás voy a olvidar cuando llegué de casualidad a la casa de su ex, porque tenía que dejar un paquete y los encontré en el carro en la puerta de la casa. Ella estaba sentada, en el mismo lugar donde me sentaba yo para poder besarlo más cómoda. O la vez que me ignoró toda la tarde y noche porque "estábamos en grupo" y no quería que el resto se sintiera mal. Nunca llegué a entender qué pasó por su cabeza ese día. Me ignoró todo el concierto y después fue mi culpa que dos o tres chicos quisieran algo conmigo. Nada machista, ¿Cierto? Creo que sacó 20 en su curso de Manipulación 101.

No puedo creer que estuve con esa persona tantos años, sin darme cuenta del tipo de relación en el que estaba. Tuve que tener que verlo queriendo irse conmigo de la discoteca, cuando ya tenía nueva enamorada, para darme cuenta que eso también me lo hacía a mi. Mirando hacia atrás, nuestros mejores momentos involucraban alcohol. Pero no puedo negar que tenía algo que me jalaba a él. Me sentía tan especial cuando estábamos juntos y solos, que era imposible resistirme. Qué pena que pasaron tantos años para que me diera cuenta quién era en realidad, lo poco que me quería, lo poco que me respetaba, lo poco que le importaba. ¿Me habrá querido de verdad?

Creo que la mejor etapa en nuestra relación fue cuando ya no estábamos juntos y solo nos encontrábamos para pasarla bien. Quizás nunca debió ser una relación... o quizás solo debía aprender tantas cosas sobre la vida... 


 

martes, 12 de octubre de 2021

Micaela

No puedo creer que haya pasado un año desde la última vez que te vi. Recuerdo como si fuera ayer la última noche que salimos a tomar y bailar. Tú con tu polo blanco, yo con mi polo apretado amarillo, ese que sabía que te gustaba. Reconozco que quería volverte loco, eso de seguir saliendo tantos meses y que no tuviéramos una relación formal, ya no iba conmigo. Yo quería más. Esa noche la pasamos tan bien, fue la última vez que estuvimos juntos. Si hubiera sabido eso, la hubiera valorado aún más. 

Solo 7 meses duró lo nuestro, pero me marcó para toda la vida. Si alguien me hubiera dicho el día que te conocí en ese concierto que dividirías mi vida en dos y que serías el primer quiebre importante en mi vida, no lo hubiera creído. Qué iba a salir yo con un chico como tú. Recuerdo cómo fregaste para que nos presentaran, recuerdo haberte ignorado todo el concierto. Yo andaba en otra, divirtiéndome con otro grupo, con la vista puesta en alguien más. No paso ni una semana y ya te tenía en todas las redes sociales, insistiendo en invitarme a salir. Te tomó un mes convencerme, felizmente vivías en otra ciudad, porque conociéndote, te hubiera encontrado en la puerta de mi casa esperándome a los dos días de haberte aceptado en redes. 

Qué rápido lograste escurrirte en mi vida. Era tan fácil hablar contigo, me entendías perfectamente. Las horas de horas que hablábamos por internet, por mensajes de texto. Me encantaba verte por la cámara mientras conversábamos, ver tus muecas cuando decías o escribías algo... cambiaba tanto si era algo importante o algo gracioso, o si querías hacerte el coqueto, te salia natural ser coqueto. ¿Habrás practicado frente al espejo? Esa sonrisa tan pícara, tan cautivadora. Estoy segura que la practicabas, no hay forma de que saliera natural y que supieras el efecto que causaba. 

Tenerte a la distancia me dejó conocer un lado de ti que de otra forma no hubiera conocido. Llegué a sentir cosas tan importantes. Sé que ocasioné lo mismo en tu vida, ya que si no, no hubieras venido tantas veces a verme. La primera vez que salimos, que tuve que ir acompañada, para evitar estar a solas contigo. Qué rápido lograste escurrirte en mi corazón. Intentaste darme celos bailando con tu ex en esa fiesta de Halloween. Que no te salió para nada bien, porque a la semana empecé a salir con alguien más, a ver si reaccionabas. Aún recuerdo la vez que nos encontramos en una discoteca, yo con él y tú... pues tú enojado. 

Nos alejamos un poco, pero no nos duró mucho. Ahora decías que esta vez iba en serio. Pero yo sabía que hablabas con más chicas. Mientras que no quisieras formalizar, yo iba a seguir haciendo lo que me daba la gana. A ver si de esa forma reaccionabas. Pero siento que no lo hiciste. Tú querías el verano para ti solito y hacer lo que te diera la gana. Sé que cuando estabas en la ciudad me veías a mi, pero tenías diferentes "amigas" en cada playa. Esos últimos dos meses, para mi fueron muy complicados y duros, pero no estoy segura si para ti fue igual, o si solo fue un juego. Me encantaría pensar que sí me querías, pero que no estabas listo para darme el lugar que merecía. 

La última vez que te vi, fue un martes. Me invitaste a almorzar y nos despedimos. Ambos sabíamos que era la ultima vez que estaríamos juntos. Tuvimos la típica conversación en la que yo te decía que quería algo serio y que si no estabas dispuesto, te alejaras, que no quería seguir así. Recuerdo que me dijiste que tus sentimientos eran sinceros, pero que tú también tenias que ser sincero contigo mismo y con eso decirme que querías divertirte ese verano. Para colmo, tuviste la cara de decirme que me buscarías en marzo, cuando acabara el verano, para volver a conversar, que seguro estarías preparado en marzo para darme lo que yo necesitaba y quería o quizás para volver a conversar sobre el tema. Todavía recuerdo a la reunión a la que me querías llevar. 

Me llamaste a los dos días, por orgullosa no te quise contestar. Estaba haciendo maletas con mi mejor amiga en ese momento, porque nos íbamos a la playa el día siguiente. Estaba desesperada por sacarte de mi mente y de mi corazón. Ya no quería llorar más por ti. Viendo hacia atrás, debí contestarte. Quizás no hubieras ido a la playa ese día y todavía estarías aquí. No imaginé que no te volvería a ver, no imaginé que te irías tan tarde a la playa, que tomarías tanto y que tendrías el accidente. Ese accidente que te alejó de tu familia y de todos los que te queríamos, ese accidente que evitó que llegáramos a marzo y que pudiéramos tener de nuevo esa conversación, ese accidente que llenó mi vida de dolor.

Ha pasado un año y sigo pensando en ti todos los días, todavía lloro seguido. Todavía te imagino caminando en las calles. No pude ir a despedirme de ti, te juro que llegué a la puerta, te juro que intenté entrar, pero me dio un ataque pánico y felizmente tus amigos me ayudaron. Estuve todo el fin de semana con pastillas, para tratar de estar tranquila. No pude despedirme de ti y aunque te visito seguido en el cementerio, parte de mi sigue con la esperanza de que aparezcas a buscarme a mi casa en tu camioneta, como solías hacer, que me mandes un mensaje o ver en mi celular tu nombre al recibir una llamada.

Estoy segura que en 10... 20... 30... y 40 años seguiré pensando en ti. Porque siempre tendré el pensamiento "¿Qué hubiera sido si... ?"



                                                Foto: www.publicdomainpictures.net






domingo, 5 de septiembre de 2021

Alejandra...

Ahora lo voy a ver de nuevo, me encanta cuando nos encontramos en el aeropuerto. Lo siento tan... clandestino. Tenemos solo unos meses encontrándonos en el aeropuerto de Lima. Ya sea porque él va más temprano o porque yo me quedo después de aterrizar. Me gusta que nos sentemos en nuestra barra de siempre, del restaurante de siempre, con la cerveza de siempre. 

Y pensar que lo conocí cuando tenía 10, su hermano menor estaba en mi clase. Me podía pasar horas solo mirándolo. Tan grande, tan alegre, tan divertido. Siempre soñé con tener un enamorado así. Me mudé de ciudad. Dejé de verlo muchos años. Qué loco que a los 19 cuando regresé a la ciudad tuve la oportunidad de salir con él, el comentario de una amiga en común nos hiciera alejarnos. El problema es que él tenía una relación con otra persona. Era más que obvio que no era feliz con ella. Todo empezó con una linda conversación en vivo, intercambio de teléfonos, chatear durante el día, durante la tarde, durante la noche. Todo el día hablaba conmigo. ¿Cuándo estaba con ella? ¿Acaso la veía? Siempre me contestaba cuando le escribía o llamaba y a ella no le contestaba estando conmigo. Esa noche en que todo cambió, en la que dejó de ser una amistad a pasar a ser algo hermoso. Esa fría noche en la que yo estaba con mis amigas en una despedida de soltera y él con sus amigos tomando en la calle, como solía hacer cada semana. Solo bastó un mensaje para que nos encontráramos. Unos tragos vienen, unos tragos van. No recuerdo bien cómo terminé sentada en sus piernas, en pleno pub. Besándonos tan apasionadamente. No podía dejar de sentir las ganas que me tenía. Recuerdo haber salido del pub y haber ido a un hotel con él. Esa noche hice cosas que no había hecho antes... y algunas que tampoco hice después. Todo en él era especial. Fuera de que su cuerpo era perfecto. Me encantaba verlo caminar de la cama al baño y de regreso. No sólo esa vez, sino los siguientes  dos años que continuamos haciéndolo. 

Al año de esa primera noche, me entero en redes sociales que se había comprometido. Sí, con ella, con la que no quería. Recuerdo haber sufrido un montón. Intenté alejarme de él, pero no pude. Caí rendida a sus pies después de la noche en el hotel en la que llevó pizza, trago, copas de plástico... hasta había visto que películas iban a dar en el cable para verlas. Me sentía tan completa entre esas 4 paredes. Todo para irme de cara unos meses después. De verdad intenté alejarme, pero no podía. Estuvimos un par de meses sin hablar, pero no resistí. Todo en él era irresistible para mi. Su cara, su cuerpo, sus besos, su forma de ser conmigo, su brillante mente, sus temas de conversación. Él era simplemente... perfecto. Debo admitir que durante esos años de verdad pensé que se quedaría conmigo. Típica, ¿No? El fin de semana antes de que se case, lo invité a la casa. Puse música, champán, piqueos. Había comprado un vestido negro corto y unos tacos negros altos. Me maquillé, me planché el cabello y me perfumé. Fue una noche divertida, una espectacular despedida. Obviamente, el fin de semana siguiente yo lloraba desconsoladamente con mi mejor amigo, en una depresión que me duró casi un año. 

Un día, apareció en mi whatsapp un mensaje de él. Y ahí empezamos a hablar de nuevo. Yo acababa de terminar con mi ex y todos hablaban sobre lo que pasó. Siempre pensé que por eso me escribió. Yo estaba destruida y su apoyo en ese momento lo fue todo. Era de esperar que su matrimonio estuviera re mal. Justo sería su aniversario y tenía una hija. Nunca nos despedimos, siempre dejábamos abierta la conversación para continuarla cuando lo necesitáramos. Un día me mandó una foto, me pareció raro. Se veía riquísimo. Estaba sin polo. Las sábanas eran muy blancas. Estaba en un hotel. Me contó que estaba en Lima. Yo justo tenía que ir. Yo vivía en el norte del país y pasar por ahí era de rutina. Ahí nos dimos cuenta que ambos viajábamos el mismo día. Él fue más temprano y yo dije que llegaba más tarde. Nos encontramos a conversar, fue mágico. Como si no hubiera pasado el tiempo. Recuerdo que pasó una pequeña muy linda. Él comentó que le hubiera encantado tener otra hija, yo le dije que todavía había tiempo, pero él dijo que no era posible. Yo siempre quise una hija. No toqué el tema, lo dejamos superficial. Pero ahí empezamos a conversar de nuevo y a vernos. La conversación por whatsapp después de vernos fue brutal. Retrocedí tantos años de mejora personal, estaba a sus pies de nuevo. 

Intentamos hablar de vez en cuando, pero era difícil entre su casa, su hija y el trabajo. Pero siempre tratábamos de encontrarnos en el aeropuerto. En estos encuentros, en estas conversaciones todo era platónico. Yo no tendría algo con alguien casado, él no le sacaría la vuelta a su mujer. Así llegamos al día de hoy. Lo veré de nuevo. Estoy feliz. 

- He intentado separarme varias veces, pero no he podido. No sé si algún día pueda. Solo pienso en mi hija.

- ¿Qué tiene tu hija?

- No quiero verla crecer sin mi. Necesito estar ahí con ella.

- No será menos porque no estés en casa con ellos. Es más, los niños absorben todo, ¿No sería mejor tener dos casas que vivir en un ambiente horrible donde sus papás no se toleran?

- Si, pero no se si lo estoy haciendo por ella o por mi. 

- Esa es otra cosa. Solo te pido, pensando en tu hija, que no lo hagas pasar por cosas que no debe pasar, solo porque estás pensando en ti y nadie más. Es una situación en la que pensar en ella es la mejor solución. ¿Qué es lo mejor para ella?

- No lo sé. 

Qué difícil es saber que no lo puedo besar de nuevo, abrazar, sentir. Cada uno regresa a su casa, fingiendo no haber pasado nada. No haber sentido esa conexión de nuevo. Me duele saber que no me siento con nadie como me siento con él. ¿Qué hubiera sido si me hubiera elegido a mi? ¿De verdad seríamos felices? Quizás él tendría esto con alguien más. Creo que eso me hubiera torturado todo el tiempo. Que pena que estos encuentros duren tan poco. La conversación siempre nos ha quedado chica. El tiempo se hace nada cuando estamos juntos. ¿Llegará a dejarla? ¿Me escogerá a mi esta vez? No lo creo. No sé tampoco que tan cierto es todo lo que me dice. ¿Y si no están mal? No tengo cómo saberlo. Qué complicado. No sé porqué me meto en la misma situación una y otra vez. Mentira. Sí lo sé. Es él. 

- - -

No nos hemos vuelto a encontrar desde hace 2 años. Hemos seguido hablando, pero no nos hemos podido ver de nuevo. Lo extraño tanto. Ya no hablamos tan seguido. Desaparece por meses. Luego, aparece como si nada. Me duele. Me gusta su compañía, así sea por mensajes. Pero me duele no poder verlo cara a cara. Cada vez lo siento más lejos. Esta vez han pasado 4 meses desde que hablamos. No saber de él me desestabiliza. ¿Estará bien? ¿Qué pasara en esa casa?

- Hola

- Hola, ¿Qué fue de tu vida?

- Ahí no más. Necesito hablar contigo. 

- Sí, claro. Siempre estoy aquí para ti. Para eso somos amigos. Dime, ¿En qué te puedo ayudar?

- Debo ser sincero contigo. Ella está embarazada de nuevo. Es más, nacerá en un par de meses. Será mujer, por fin tendré mi hija. Tengo que tratar de hacer que esto funcione. Ya no podemos seguir hablando. Lo siento. 

- Felicitaciones! Por fin la nena que tanto querías. Me da mucho gusto y les deseo a los 4 lo mejor. Un beso enorme. Cuídate mucho.

Me fui a la mierda. ¿Cuánto tiempo me demoraré en sanar esto? No esperaba nada, pero jamás imaginé algo así. ¿Fue todo mentira? ¿De verdad he estado tan ciega? 



miércoles, 1 de septiembre de 2021

Daniela... de regreso...

Han pasado un par de años desde que apareció en mi Messenger. Debo admitir que Arek llama mucho mi atención. Me encanta saber que es tan abierto conmigo y puedo ver quien es realmente. Pero, ¿Cómo sé si eso es verdad? ¿Y si eso también es mentira? Todos me mienten, ¿Por qué él sería la excepción? Tiene la pinta de chico malo, muchos le tienen miedo. Pero yo no. ¿No? Bueno, le tienes miedo un poco a todos, lo genial es que trabajamos mucho para que no se note. Te ha venido a visitar a la casa un par de veces, todo va bien. ¿Por qué no darle una oportunidad? Ok, intentemos. A ver que sale. Solo relájate y no abuses. No puedes seguir tratando así a la gente. No porque algunos te traten mal, significa que todos los hagan. Ok, no son algunos, es la mayoría. Quizás solo estamos cansadas de que nos usen. Pero... ¿Nosotras no los usamos? Cállate. Ese es otro gato. Jajaja. Estamos hablando de él. Es que el problema no es él. El problema es que sentimos esas ganas malditas de querer tener a uno ahorita pero a otro en unos días y al siguiente para la siguiente semana. No es querer saber cuantos podemos conseguir, no es una lista numerada. Es afirmar quiénes somos y cómo somos a través de la aprobación de otras personas. Pero es aprobación, no probar a todos. Tú qué sabes, no te hagas la correcta ahorita, normalmente eres tú la que nos mete en problemas. Ya, basta, basta con esta conversación. Arréglate para ir a la disco, no tenemos mucho tiempo antes de que vengan por ti.

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- Mira huevón, esto no va a funcionar. Tú vas muy serio y yo solo me quiero divertir. Tú quieres una relación estable y yo no puedo con esto ahora. No puedo hacerlo. Me voy a mi casa. 

- Lo entiendo. Espera. Te llevo a tu casa. 

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Eres una idiota. ¿Se puede saber qué pasó? Está bien que tengas miedo Dani, pero ¿Tratarlo así? Lo sé, sé que lo soy. No debí decirle esas cosas en un lugar público. Debí esperar a que estemos solos. Todavía le di un beso después de mandarlo a pastar chivos. Lo que hice no tiene nombre. Soy la peor. Es muy lindo conmigo. No sé si es que no siento que merezca ese tipo de cariño o atención. Hay algo en mi, que simplemente, quiere que salga corriendo, necesita que salga corriendo. No tiene nada que ver con él, soy yo la que está mal. Soy yo la que no puede creer que alguien puede ser así de bueno conmigo. Debo admitir que me puse nerviosa en la disco. Habían otros chicos que querían salir conmigo, ¿por qué amarrarme a uno ahorita? Quiero salir y divertirme. Sé que parte de mi quiere una relación, pero también sé que no puedo mantenerla. Me encanta empezarlas, pero al poco tiempo terminan metiéndose con otras, ¿vale la pena seguir intentando? No puedo más con esto. Prefiero no sentir. Y él, siente demasiado. No lo merezco.