miércoles, 26 de febrero de 2020

Quitando máscaras # 5 : Creer en tí mismo



Que difícil es creer en ti mismo.



A lo largo de la vida, vivimos muchas experiencias que nos definen como personas, que nos van llevando a madurar y crecer y entender qué está bien tener en nuestra vidas y qué no. Estas experiencias son muy duras y difíciles de procesar, traen consigo mucha reflexión y, algunas, hasta dolor.

Pero hay experiencias que vivimos en las que lo que hemos captado, de forma errada, que no podemos. Cuando intentamos algo con todo nuestro corazón y simplemente no resulta. ¿Cómo sacar de tu mente que “no puedes”?




Estoy segura que a muchos de ustedes también les ha pasado, que no son solo experiencias propias de vida, sino que muchas personas te han menospreciado y reducido como ser humano para que tu creas y afirmes que no puedes, que no lo vas a lograr porque no tienes idea de qué estás haciendo, porque no vas a poder aprenderá hacerlo y porque simplemente: no sirves.

Estas personas no necesitan ser crueles contigo y decirte en tu cara que no vales y no puedes, sino son simple comentarios: “¿De verdad crees que es una buena decisión?”, “Todavía no estás lista para eso”, “Pero si tú no sabes nada de eso”, “Es mucho trabajo para ti, no vas a poder”, cuando se burlan de tu manera de pensar o sentir, cuando te callan en público para ellos seguir hablando, cuando no le dan validez a tus pensamientos… y te la crees.  




¿Cómo haces para sacar fuerzas de donde ya no tienes para demostrarte a ti mismo que sí puedes y que sí lo vales y que sí sabes, y que si no lo sabes lo aprendes porque no eres idiota, que eres una persona por lo más capaz y que todo con esfuerzo funciona?

“Hay una gran libertad cuando puedes observar tus pensamientos y no creer todo lo que dicen”

“No te preocupes por el fruto de tus acciones: mantente atento a la acción misma. El fruto ya vendrá cuando corresponda.”

“No te quieres rendir, rendirse significa aceptar este momento como es.” El que estés sufriendo mucho es generado por ti mismo al no querer aceptar las cosas como son, al interpretar las cosas a tu manera. (Esto estaba bien complicado jejeje)

“El sufrimiento viene de los pensamientos, de la manera que interpretamos las cosas, no de la situación.”

“Si no hubieras sufrido como has sufrido, no tendrías profundidad como ser humano, ni humildad ni compasión. El sufrimiento abre el caparazón del ego, pero llega un momento en que ya ha cumplido su propósito. El sufrimiento es necesario hasta que te das cuenta de que es innecesario”.


… Algunas frases de Eckhart Tolle, que siento que van con lo que siento en este momento y con lo escrito arriba. Espero alguna de estas frases te sirva. Un abrazo.


Madre, amiga, mujer # 5: Tiza


Tenía meses pidiéndole a mi ex adoptar un gatito y él no quería. Era muy duro para nosotras recibir esa respuesta. Luego, pues él se fue y entonces nosotras hicimos full citas y fuimos a buscar gatitos, hasta que encontramos a esta bella preciosa y le puse Tiza.


La flaca es una loca, juguetona como ella sola, exageradamente cariñosa y una parlanchina. Te habla cuando esta sola, cuando le hablas, cuando está comiendo, cuando está en el baño, cuando está jugando, cuando está durmiendo.


La adoptamos a los 3 meses y han sido los mejores 3 meses que hemos tenido en tiempo. Mi enana está feliz y la gatuni es su hermanita. La gata trae todas las mañanas sus juguetes a la cama para que se los lancemos y los trae de regreso como perrito. Le encanta jugar también con las cosas más absurdas del mundo, hay que tener cuidado que se pierde. Le encanta hacer circuitos de carrera en toda la casa. Le encanta echarse en mi pecho y mi hombro. 


Pareciera que tiene un botón de Prendido en la cabeza, porque ni bien la toco empieza a ronronear. Cuando esta súper cariñosa, frota su boca en la punta de mi nariz marcándome. 

Soy su mamá. Y ella es una hijita hermosa. Creo que es la gata perfecta para nosotras. 

Aprendimos que esta raza el 99,9% son hembras y que son parlanchinas y cariñosas. Aprendimos que puede haber una así en cada camada. Pero esta hermosa tiene los ojos delineados y un sexy lunar en el labio inferior. Le encanta que le sobe la cabeza y me deja meter mi dedito en su huellita. Tiene un lunar en la piel entre su ojo y su oreja izquierda. Su cola es hermosamente multicolor y su pelo es de los más suaves que tocado en mi vida. Este hermoso ser llegó a nuestras vidas para hacerla mejor, más felices.


El 3 de este mes, la esterilizaron y ella estuvo bien los siguientes días, no se lamía, no se rascaba, no le molestaba. Ella comía regio, saltaba, jugaba, todo normal. Hasta que el sábado en la mañana la encontré con dos gotitas de sangre en el suelo, y charquitos de vómito, ella estaba pálida en su cama. Le levanté la pierna para verle la herida y vi algo rosado saliendo de su herida. Desesperada llamé a una persona de suma confianza a la que le pregunté qué hacer, entonces me vestí, la envolví en un polo y corrí a su veterinaria a que la revisen. Tuvieron que operarla de nuevo. A los dos días, se le corrieron los puntos y tuvieron que operarla una vez más. 

Estamos hablando de 3 operaciones en 8 días. Está mejor, desde el punto de vista que tiene sus órganos adentro y no en mi comedor, pero le hicieron un hemograma y estaba re mal con una súper archi infección. Ya está medicada y la están tratando dos veces al día en el VET. La pobre se pasa el día entero ahí. Pero regresa a casa mejor. 


Gracias a todas las personas involucradas en tratar de salvarla, a todos los que se dieron una vuelta para saludarme o llamarme y los que estuvieron presentes. 

Gracias Manita y Mily porque desde USA y Alemania han estado recontra pendientes de mi. Gracias Vero por estar desde Lima. Gracias Pochis por aguantar mis locuras de madre gatuna.

Estos días han sido horribles y tengo la esperanza de que mi pequeña se va a salvar. Es increíble cómo llegamos a quererlos y cómo se convierten en parte de nuestras familias. Eres la mejor bebita gatuna. 


Han pasado dos semanas desde que escribí este post, solo que no lo pude publicar. Puedo decir que felizmente ya salió de peligro y está cada día mejor. Superamos la infección, las 3 operaciones, la gastritis y vuelves a ser tú: mi gata locamente perfecta para mí. 

viernes, 14 de febrero de 2020

Quitando máscaras # 4: Mi hermana


Quiero empezar disculpándome por no escribir nada en estos días. Sé que me tocaba escribir a fin de mes pero tengo una buena escusa: estaba de juerga y después trabajando.

Me fui a Lima - en teoría para descansar, relajarme y no hacer nada, unas mini vacas - pero fui vilmente estafada por mi hermana, la cual me llevó de juerga el viernes, la ayudé a hacer maletas el domingo y arreglar las cosas, porque decidió mudarse y tenía poco tiempo para alistar todo. El sábado fue día muerto porque la casa parecía the walking dead. - Debo admitir que la juerga del viernes fue épica y espero que no se repita en 5 años más. - Y regresé a trabajar como loca. SIN EMBARGO, haré doble publicación esta semana.

He decidido hacer este post sobre mi hermana. Lo cual es algo que me encanta pero sé que tengo un hermano súper celoso que me va a reclamar por no publicar de él – no te preocupes Go, lo haré en su momento – pero ahorita necesito hablar de Mana. Ella está tomando otro camino, una vez más en su vida y debo admitir que estoy recontra orgullosa de ella.



Recuerdo revisar mis fotos de pequeña y ver una foto de recién nacida, con mi mamá, Mana y Jose. Lo divertida de esta foto era la cara de asco de mi hermana. Así de bella empezó mi relación con ella. Durante algún tiempo tuve una nana que me alejaba full de mis hermanos y me mantenía apartada de todo, lo cual no permitió tener una buena relación cercana con ellos.

Pero mi hermana cuando tenía 12 se quedaba a cargo de nosotros cuando mis papás salían a hacer recados. Ella nos preparaba salchichas con puré y se encargaba que todo funcionara bien. Cuando nos mudamos a Lima compartíamos cuarto y era algo raro porque ella no usaba el cuarto hasta que yo me dormía, por lo que yo podía jugar feliz y a la hora de dormir recién compartía un poco con ella. Me encantaban sus posters de los chicos de moda que venían en revistas pegados en toda la pared. Ella lo era todo. En un época hablaba mucho mientras dormía – creo que aún lo hago – pero en esa época me sentaba en la cama, agarraba el vaso de agua de la mesa de noche y lo volteaba todo para que caiga en mi boca, solo que la distancia entre el vaso y mi boca eran unos 3 cm, por lo que me empapaba. La Manita bella renegando, cambiaba mis sábanas, mi pijama y hasta mi calzón. Al día siguiente yo no recordaba nada.



Unos días antes de venir a vivir a Aqp, unos señores que fueron a ver el depa para comprarlo, no solo nos robaron algunas cosas si no que nos estafaron y casi me llevan con ellos. – Historia para compartir en otro post – es gracias a mi hermana que hoy estoy viva y sin que me haya pasado nada malo. Quién sabe qué hubiera sido de mí.



Luego, nos mudamos y bueno ambas con distintos problemas, compartiendo cuarto, no nos llevábamos muy bien. Las dos tenemos un genio tan lindo y tranquilo que nunca teníamos discusiones – eran a diario y todas mis amigas le tenían miedo. – ¡Ufff tu causa! Amo como cocinas.

Cuando estuve en 5to de secundaria, decidió irse a Lima y ahí empezamos a conocernos un poco más, conversábamos y compartíamos momentos lindos. El año siguiente se fue a USA y esa distancia hizo que nos acercáramos más, ¿Irónico no? Ella era con quien mejor hablaba, la que estaba siempre a un mensaje de distancia, la que me apoyaba. Ella fue la tercera en saber que estaba embarazada y apoyarme al 100%. Cuando vino de visita me trajo dos maletas llenas de ropa y cosas para MP, ¡Es una loca! Es la madrina de mi hija y la ama como si fuera suya.

Nuestra relación cambió demasiado para bien y hoy en día es mi mejor amiga, la amo, es la mejor hermana que he podido tener, siempre está a mi lado escuchándome, diciendo lo que piensa, apoyándome y dando todo el amor que puede dar. Ella está más presente en mi vida que mis amigas que viven en la misma ciudad. Ella no lo es todo, pero si es gran parte. Mucha gente no entiende nuestra relación, y es que, ¿Cómo no estar ahí para la persona que más ha estado para mí? Diría que es la forma en la que me criaron, pero no, es como me formé a lo largo de los años.



Hemos pasado millones problemas, peleas, risas, carcajadas, juergas, historias prohibidas de contar, conversaciones livianas, conversaciones intensas… solo espero poder tener millones más a tu lado. Te adoro. Sé que te va a ir genial en esta nueva etapa y que pronto estaremos juntas de nuevo. Es solo cuestión de tiempo. LOVE YOU SIS.

miércoles, 15 de enero de 2020

Mujer casos de la vida real # 5: La playa

Tengo muchos recuerdos divertidos en la playa de cuando era chibola. Me encantaba! El sol era mi amigo, la piscina mi entretenimiento, ni qué decir de las empanadas y las salchipapas. Siempre pensaba que al ser grande, ir a la playa significaría: estar alejada de la gente, mi sombrilla, mi libro, mi chela y una deliciosa empanada árabe de la Verito.



Vale la pena soñar…

Cuando crecí, me volví la esclava de mi hija. Levántate a las 7 am, barre, preparar el almuerzo para que quede listo, toma desayuno, una enjuagada en la ducha y ponerme ropa de baño. Todo eso en una hora y media. Despierta a la escuincla, que se enjuague ella, que tome desa, que se ponga ropa de baño… embarrarnos con el bloqueador, armar loncheras, vestirnos, salir corriendo xq llegamos tarde a las clases. En las buenas épocas ya con carro, todo fresh. En las malas épocas caminar 15 minutos, sudando el bloqueador, hasta llegar a las clases. Primero natación, correr a cambiarla y llenarla de bloqueador de nuevo, clases de pintura. Todo, para que luego se meta a la piscina de nuevo. Tres horas después, entre salidas a comer y tomar sol y meterse de nuevo, vaya ud. a cambiarla de nuevo y ponerle bloqueador, para sentarme en la arena 2 horas más mientras ella juega. Mirando la portada de mi libro sin poder darle una ojeada. Llegar a la casa 4 pm para almorzar, bañarnos y vestirnos porque ya hizo planes para la tarde, llenarnos de repelente y salir corriendo a alguna casa y  luego al parque. Llegar a casa como a las 10 pm destruida, a que coma algo, se acueste y poder leer 30 min antes de caer muerta y que el nuevo día empiece de nuevo.  ES UN ABUSO.



Pero verla feliz, jugando, corriendo, riendo, valía todo el esfuerzo. Benditos 10 años y el mal humor pre púber de los niños, ahora todo es discusión. Lo positivo, es que ya no quiere clases, entonces tomamos las cosas con calma, no hay horarios y la verdad… es que me ENCANTA!

Pero he vivido situaciones divertidas en la playa:

  • La única vez que vine con nana, tuve un día en que no quería salir de la casa, estaba con la regla y me provocó descansar, así que las mande solas al club. Ellas se fueron felices, yo las despedí desde la puerta muy animada. Cuando me senté en mi cama sentí un dolor intenso en la pierna izquierda. Al despedirlas, una avispa se posó en mi short de pijama animal print, por lo que no la vi, y al sentarme me picó. Tuve que ir al tópico del club a que me arreglen la pierna porque era una pelota y me ardía. No volví a escapar de mis responsabilidades.
  • Cuando la enana tenía 3 meses, terminé en Mollendo haciéndome ecografías por los intensos dolores que tenía. Bienvenidos los cálculos a mi vida. Los únicos cálculos sobresalientes que hago, son los renales. Malogré Caperos para mis amigas, que venían ya con disfraces hechos.
  • Una vez fui a una fiesta con un vestido que no era mío y me costaba ponérmelo. Al ir al baño, intenté subirlo y no podía, y me iba a caer para la izquierda, para evitarlo puse mi codo contra la pared. Al día siguiente crecía en mi codo una bola negra y caliente. Se había derramado el líquido. Terminé en la emergencia con el doctor drenando el líquido de mi codo con una súper aguja.
  • Cuando tenía 15 e intentaba verme como una persona normal, me compre unas sandalias con plataforma (muy de moda en esa época), sin embargo, me metía un hueco y terminé con yeso, sin poder bajar más a la playa.
  • Incontables insoladas! Como cuando mi amiga C me puso bloqueador en la parte de atrás de mi cuerpo, como si fuera un pollo listo para el horno y nos quedamos dormidas. Pasé toda la tarde y noche boca abajo en la cama llena de rodajas de tomate tratando de bajar la quemadura. Felizmente me quemé con short, por lo que pude viajar sentada de regreso al día siguiente. Otra vez, mi amiga V me puso bronceador, porque debía enseñarme “cómo se hacía” y no pude ponerme sostén durante 3 días. La más especial terminé con quemadura bien pendeja. Al bajar mis piernas para ir al baño, sentía que ponía los pies en ollas de agua hirviendo, y tenía que regresar a cama al toque, porque ardía demasiado. Un mes después, aun sin poder usar jean o zapatillas, una de mis piernas se ponía azul si la mantenía más de 20 minutos hacia abajo.
  • Una vez, a los 16, me arrastraron al Charquito. El hermoso Charco, es un hueco en la pista de arena donde ponen de todo, pila, vomito, trago, huevos, etc. Y los chicos te cargaban de cada extremidad y te ponían como pollo a la brasa y te remojaban por cada uno de tus 4 lados, no sé cuantas veces me bañe después de esa hermosa experiencia.
  • Aprendí que cuando uno hace fogatas debe llevar pareos (especiales porque siempre terminan quemándose algunas partes) porque los hermosos chililis te pican y se meten dentro del pantalón. También aprendí que no se debe acercar cangrejos a la fogata, porque deciden ir “hacia la luz” y terminan carbón. Es impactante, pero lo peor fue explicarle a los 3 niños observando la situación, porqué el cangrejo se había “insolado”.
  • Aprendí que el juego de los limones no funciona conmigo, pero que me encanta la sandía borracha.
  • Una vez vinieron unas amigas a las 10 pm, me encontraron en pijama, me obligaron a vestirme y tomar “un trago” que trajeron. 7 am, terminamos mirando el amanecer en Tiro Alto, el cual no se vio porque estaba nublado. Luego, tuve que llevar a todas a sus casas, con carro ajeno, y regresarlo a mi casa. Vinieron por él mas tarde. Ya que era la única que había dejado de tomar 3 horas antes y podía manejar.
  • Hay que tener cuidado con la piscina y los pies delicados. Como soy algo enferma con que mi hija ande sin zapatos, sus pies son muy sensibles y no vienen a la playa preparados para la arena caliente. La pequeña caminó por la playa en hora punta, entró a jugar a la piscina y luego regresamos a la arena caliente. La pobre generó ampollas que solas reventaron y tuvo quemaduras, por lo que tuvo que estar en reposo 3 días con cremas y los pies vendados.
  • Como la vez que tuve que abrirle la puerta a mi amiga E temprano en la mañana porque ella “no encontraba su llave” y era porque tenía el vestido al revés.
  • Como cuando mi mejor amigo vino a pasar una temporada a mi casa y cuando ya se iba a ir, tuvimos que ir a Mollendo a comprar todo lo que se había roto o malogrado en la casa para dejarla como la dejaron mis papás. – P, Tus amigos son unos borrachos malcriados jajajaja. –
  • Como cuando mi amiga V se la pasó huyendo de un brother, tirando sus cosas – que después tuvimos que buscar – porque ella no quería nada con él. Y al día siguiente nos enteramos que nuestra amiga A, había estado con el después.
  • Como cuando en Caperos me lancé – con algo de tragos – encima de mi amiga V pero la buena se movió dos pasos y me fui de cabeza al pasto. Obviamente no sentí nada, pero al abrir los ojos habían varias cabezas, incluyendo la de mi hermano, preguntando si estaba bien. Me levanté y seguí juergueando. Por algún motivo terminé vendada las dos rodillas y los dos tobillos.
  • Como cuando al terminar una fiesta en la que 3 hermanos, en diferentes momentos, a los que nunca vi juntos en toda la noche, se acercaron a decirme el mismo floro y entonces comprendí que eran familia.
  • Como cuando al salir de la fiesta casi de día, deciden empujar gente a la piscina y regresas empapada a casa. 


Uff! Entre esas hay miles más, creo que debo hacer memoria para recordar algunas otras y compartirlas también. Hay varias que no debería publicar, ya que puede poner en problemas a varias personas jajajajajaja.



Un beso enorme y buen verano!

sábado, 4 de enero de 2020

Quitando máscaras # 3: Adiós 2019… Bienvenido 2020.



El año que acaba de terminar, ha sido muy complicado y, de lejos, un año lleno de emociones y nuevas experiencias. El 4 de enero del 2019 fue el primer día que dormí en otra casa, sin mis papás. Recuerdo haber estado muy emocionada y feliz: por fin iniciaba algo mío.


Tuve un delicioso mes de enero, en el cual estaban todos de vacaciones, full amor, full alegría, full todo. Febrero fue rico también, ya él trabajaba y mi hija y yo podíamos estar más tiempo a solas y juntas.


En marzo ella regresó al cole y me costó full, con ambos fuera de casa gran parte del día, me empecé a sentir sola. En abril entré en crisis: dos trabajos + mi hija + mi pareja + mi tesis + las cosas de la casa. Por más que yo sentía que me explicaba, creo que no lograba que el resto en casa me entendiera de la forma que yo quería. Esperaba que siguieran ayudando como lo hacían de vacaciones ya que yo también paraba afuera todo el día, sin embargo, yo sí llegaba a hacer las cosas de la casa, pero no fue así.



En mayo, todo se empezó a enfriar, las discusiones simplemente saltaban y yo me sentía muy incomprendida. Pero logramos estar tranquilos hasta agosto: mi relación entró en una crisis bien jodida, me di cuenta que estaba con depresión y que estaba recibiendo ayuda tarde, nos anularon el contrato en la empresa familiar (no solo nos fregó económicamente, sino también emocionalmente). 


En octubre, mi pareja perdió su trabajo por estúpidos rumores (me controlo para no escribir nada sobre esto, porque no me compete) pero no tenían mucho sentido, tuvimos un par de semanas en las que nos volvimos a reconectar, y en eso, en noviembre: necesito irme de casa. El decidió que se iba, y el día de su mudanza, me despiden de mi otro trabajo.

                                                     foto tomada de pinterest! Pin de Choko en graffittis 

Me quedé sola, me sentí abandonada, deprimida, perdida, con un negocio en manos que no sabía (y hasta ahora no se) como sacar adelante. El 2019 empezó con el pico más grande de felicidad que he tenido en mi vida, después del nacimiento de mi hija, sin embargo, se fue yendo en picada hasta dejarme hecha nada. Aún con antidepresivos, me cuesta mucho levantarme de mi cama y hacer cosas (aunque las hago y con una buena disposición), me está costando dormir (aún tomando clonazepam), tengo pesadillas y siento constantemente dolor.

FELIZ NAVIDAD! Jajajajaja

Hoy celebro un año de haberme mudado y me siento un poco más tranquila. Sí, se fue de casa, la segunda persona que más amo se fue de casa, pero en el fondo sé que fue lo mejor que se pudo hacer. Sí, me quede sin ambos trabajos pero sigo de pie y con nuevos proyectos para este 2020. Sí, muchos amigos se alejaron, pero muchos otros que perdí en el camino regresaron y lo valen todo. También adquirí algunos nuevos amigos que me alegran los días. (Gracias de todo corazón para todos ustedes). Sí, me siento sola muchas veces, pero sé que no lo estoy. Sí, lo perdí casi todo, pero ahora toca subir y regresar a donde estaba y, quizás, más arriba todavía. Sí, me tumbaron y destruyeron este año con rumores, pero al final son solo eso: rumores, sigo acá y con la cabeza en alto. Sí, me faltaba amor, pero ya no más.




A veces, lo único que necesitamos es perspectiva. Y como soy una enferma con mis sobres y mis temas de plata, algunos ahorritos para vivir estos meses.

Empiezo este 2020 más acompañada que nunca, con mucho amor, habiéndome hecho una limpia (uno nunca sabe), leyendo mis novelas romanticonas, cojudas y “mal escritas”, escuchando la peor música del mundo: reguetón, pero con muchas risas y buenos momentos.


Estoy segura que este 2020 será alucinante y me irá de ptm, simplemente porque yo lo he decidido y lo mejor de todo, con mucha paz en mi vida.

Feliz 2020 gente hermosa! Los quiero!

Ah! Y con el compromiso de publicar cada 15 días, así sean tonteras.

sábado, 28 de diciembre de 2019


Quitando más máscaras # 2: La torpeza

Hola, mi nombre es Gabriela y soy una de las personas más torpes que conozco. – Responder como sesión de AA –. Debo admitir que he tenido 15 yesos en mi pie izquierdo y un medio yeso en mi brazo izquierdo. No recuerdo mucho sobre cada experiencia, pero si tengo algunas anécdotas al respecto.

La primera que tuve fue el medio yeso del brazo, estaba una niña hermosa de 8 años jodiendo en la cama porque no se quería vestir, cuando su hermana de 16, la jala fuerte del brazo para poner orden y pues, se quedó con el brazo en la mano. Me zafó el brazo de su sitio, mi mamá me llevó al doctor y después de ponerlo en su sitio, me pusieron un medio yeso. No te preocupes Mana hermosa, eso quedó en el pasado – me vengué con el sueño de la araña hace unos 4 años jajaja. –

La primera vez que tuve yeso en el pie, fue en el verano del 99, cuando pateé la grada de mármol subiendo al tercer piso. No fue muy complicado, le pusieron un taquito y con eso me pude movilizar sin mayor problema. Solo tuve 2 semanas ese yeso, para fijar mi dedo índice de nuevo en su sitio. El tema fue que cuando me lo fueron a sacar, la maquinita que corta yeso pero no pierna, estaba malograda, por lo que tuvieron que sacármelo con unas tijeras enormes. Estas bellas tijeras no solo me arrancaron todos los pelitos en el camino, sino que me dejaron heridas en ambos lados por dos meses.

He tenido yesos, por competencias en el cole, por jugar futbol en el Club Internacional, por caerme en la arena mientras caminaba toda sexy jajaja, entre otras.

Una muy divertida, fue cuando salí con dos amigas a las 7 pm a tomar una cerveza, una de ellas estaba embarazada y quería salir por una cerveza entonces la seguimos. Saliendo del local, caminando tranquila por la Calle Zela, tuve que meter el pie en el único pedazo de piso que no estaba colocado. Terminó conmigo abrazando la pierna del señor de seguridad del Split diciéndome “cuidado mamita, te vas a caer”, obviamente algo tarde, yo ya besaba su pierna, a lo que respondí “cállate y levántame del suelo menso!”. Y obviamente, terminé con yeso.



También debo admitir que me gusta volar. Una vez, dejé a mi hija de 8 en el auto, en el asiento de copiloto, mirando hacía la farmacia en la que yo entraba. No vi un pequeño desnivel para entrar a dicha tienda y salí volando. Lo gracioso, es que estaba mi espalda doblada. Mi cuerpo entero era una L de costado. No perdí los dientes porque me enganché en el anaquel de condones. Cuando volteé a ver a mi hija, ella tenía una cara de “qué carajo te paso?” Al día siguiente tuve que ir a otra farmacia, obviamente, para comprar un relajante muscular porque me dolían hasta los dientes.


Recuerdo una vez, cuando tenía 19, en un viaje con una de mis mejores amigas a Arica. Veníamos caminando por la peatonal y veíamos a todos los señores haciendo actos en la calle, era muy divertido, era la primera vez que veía algo así. Ambas, algo resaqueadas, caminábamos en busca de completos, cuando decidí volar como un ángel y gritar “ahhhhhhhhhhhhh”, lo cual hizo que todas las personas que veían el show, voltearan a ver a MI SHOW. No había visto un suministro de agua – color rojo, mediano – en plena vereda. No olvidemos que era verano y que hacía calor, por lo que se me salió la sandalia y me reventé los dedos. Pero, volé con estilo y si algo aprendí de mi papá, es siempre caer de pie. Así que pude recoger mi sandalia y seguir mi camino.


La primera vez que mi hija vio caerme, ella tenía 3, cuando saliendo de mi cuarto, me resbalé y terminé en 4 patas. Llorando y riendo no quería que me toquen y mi pequeña me sobaba la cabeza con cuidado y me preguntaba si estaba bien, mientras que yo no podía ni moverme por el dolor. A lo que llegó mi papá para ayudarme a rodar y levantarme del suelo.


Pero la más hermosa, fue cuando decidí escaparme a almorzar con la misma amiga con la que viajé, para un cebiche un sábado al medio día, super tranqui. Yo iba con mis botitas sin taco Skechers nuevas que había comprado, cuando de la nada, se me resbala el pie derecho y rodé las siguientes 10 gradas sobre mi pie izquierdo. Grité como loca y todos salieron a verme por la baranda del segundo piso. Entre mi papá y el señor que estuvo limpiando ese día, me cargaron al carro y terminé mi lindo día de relajo en la emergencia, sacándome placas a las rodillas y pies. Fue un lindo recuerdo en mi casita. Nunca más bajé las gradas con confianza jajaja. 

En el nido en el que trabajaba, hay un desnivel en uno de sus patios, pero como está tapado con pasto sintético no se notaba, sin embargo, sabiendo que ese hueco se encontraba ahí, siempre me metía al mismo hueco. Por lo menos una vez al mes, terminó pisando mal en la calle y mis pobres pies no sé cómo hacen para mantenerme de pie, pero se doblan como plastilina. Si alguna nunca falta en mi casa es diclofenaco en gel.

Y ni que decir cuando viajo con mis amigas, termino con descanso médico al regreso, porque se me derrama el líquido cenobial de las rodillas y parezco elefante. 

Canciones relacionadas al tema: I believe i can fly y el gato volador.


viernes, 13 de diciembre de 2019

Mujer casos de la vida real # 4: Bañarte aún dormida


En la casa de mis papás, mi papá siempre se bañaba primero. Luego, le seguía mi mamá y mi hermana. Ellos tres tienen la habilidad de bañarse literalmente en 3 minutos, lo cual jamás entenderé. Sospecho que se limpian como gatos y salen, pero no tengo pruebas para sustentar mi hipótesis. Sin embargo, mi hermano se demoraba un montón, por lo que yo era la 4ta en bañarme. Él, digamos, es una persona a la que le cuesta un poco despertarse – y por poco me refiero a un montón – entonces, el entraba la ducha y nunca sabías cuando salía, porque quizás, dormía bajo el agua en vez de bañase, por que cuando yo entraba me tocaba agua fría. Recuerdo que hacía de todo para entrar 4ta y que él sea el último.

Poco a poco fui apurando el tiempo en la ducha, hoy en día me demoro 6 min aproximadamente, si deseo apurarme puedo llegar a 5 minutos, y si tengo para relajarme pues hasta 8 minutos puedo alcanzar. El problema es cuando entro sin despertarme completamente.



No sé si es normal, no sé si les ha pasado, que alguna vez se están bañando y por estar dormidos o pensando en otra cosa, se olvidaron de en qué parte de la ducha estaban, si ya se habían puesto un producto o si tenían que ponérselo de nuevo.  

Hoy, fue la premiación de mi hija en el colegio por su participación en arte. Me encanta porque ella es especial y esta actividad la hace sentirse especial. Pero son casi 60 niños de todo el nivel que reciben premios el mismo día. La actividad dura 1 hora y es algo aburrida. Por lo que hoy me desperté, después de las 6 alarmas y me metí a la ducha sin terminar de despertar. Abrí el caño, me quité la ropa, llevé mi toalla y me metí a la ducha. No estaba segura que ponerme y me puse a pensar qué podría ponerme para verme especial para ella. Hasta que…



“Qué me toca ahora? Pucha, creo que me puse shampoo, ok, entonces toca re acondicionador.” Agarré el shampoo de nuevo y me lo puse. “Por qué hace espuma? PTM, agarré el otro frasco” enjuaga rápido Belita, llegaremos tarde. Me puse el re acondicionador, me puse jabón, lo quité y por un momento olvidé si había puesto el jabón en todas las partes que debía poner. “PTM, pon jabón de nuevo, pero apura!”

Obviamente, llegamos con las justas, ya toda su clase estaba en el coliseo, pero yo me veía regia y ella estaba feliz. Y que importa ponerme 3 veces shampoo, 4 re acondicionador y 7 jabón, la cosa es sentirte bien y pasar un buen rato.  

Felicitaciones ratona hermosa, estoy muy orgullosa de ti. Te adoro!